Bossy Woman

“Para vivir la vida que de verdad queremos, sin conformarnos, necesitamos asociar el éxito con algo que vaya más allá del dinero y del poder”. Es por esa razón que Arianna Huffington, la creadora de The Huffington Post y de Thrive Global, y una de las mujeres más influyentes, nos invita a redefinir el éxito en cuatro pilares: bienestar, sensatez, capacidad de asombro y entrega. Sin saber que los tiempos del Covid pondrían justamente en alza esos valores, Arianna definía por anticipado un estilo de liderazgo que hoy encarnan de forma ejemplar las mujeres.

La pandemia dejó en evidencia que lo único que puede salvarnos es la solidaridad. Que todos formamos parte de una comunidad global y que nuestras acciones repercuten en forma indefectible en los otros.

En tiempos de profundo cambio como los que estamos viviendo, el estilo de liderazgo con tinte femenino marcó la diferencia, y esto quedó demostrado en la gestión superadora de los gobiernos de Nueva Zelanda, Alemania, Islandia y Dinamarca durante la crisis sanitaria, todos países a cargo de mujeres. Se trata de un liderazgo más colaborativo con capacidad de escuchar y anclado en la intuición. Un tipo de poder que no se gana al llegar a la meta, sino en la conquista de las dificultades que se superan en el camino hasta alcanzarla.

Este año está siendo testigo del crecimiento exponencial de los emprendimientos liderados por mujeres. Aunque los primeros meses de la pandemia fueron especialmente desafiantes para ellas, porque tuvieron que compatibilizar la profesión con el cuidado del hogar, que recae mayormente sobre ellas, la tecnología abrió una puerta que muchas ni siquiera consideraban: armar su propio emprendimiento. Algunos meses más tarde, un informe de International Trade Centre revela que las mujeres emprendedoras y las pequeñas empresas lideradas por mujeres juegan un rol central en la recuperación económica post pandemia.

En primer lugar, porque invertir en empresas lideradas por mujeres es un buen negocio: por cada dólar invertido en ellas se generan 78 centavos de ganancia, contra los 31 centavos que generan los emprendimientos masculinos. Pero también porque los ‘startups’ fundados por mujeres tienden a obtener liquidez para sus accionistas más rápido que aquellos liderados por hombres, dice Pitchbook. Y porque las mujeres fomentamos la diversidad en los equipos que formamos: las compañías que tienen al menos una mujer en su directorio contratan 2.5 más mujeres que uno que es exclusivamente masculino.

Emprender nunca es fácil. Implica gran resiliencia y un enorme espíritu de sacrificio. Cuando fundé TransparentBusiness, la plataforma para gestionar el trabajo remoto que acaba de convertirse en una de las 488 compañías reconocidas como unicornio —como les gusta llamar en el argot emprendedor a una empresa que supera la valoración de mil millones de dólares— poco intuía de todos los obstáculos que iba a encontrarme en el camino.

Pero emprender me ha dado muchas satisfacciones profesionales y personales, y me llena el corazón ayudar a otras emprendedoras a potenciar sus negocios. Siempre digo que el mundo de los negocios es un deporte de contacto y que se necesita de una red sólida para superar las barreras. Es por esto también que en TransparentBusiness, junto con el Sector Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Mujeres ConnectAmericas, lanzamos un programa global que estará vigente hasta el 2022, que brinda licencias gratuitas para ‘startups’ y pymes lideradas por mujeres, para ayudar en la gestión de trabajo remoto durante la pandemia y apoyar la aceleración de modelos distribuidos e inclusivos de trabajo.

Los tiempos inciertos requieren osadía y coraje, atributos que también tenemos las mujeres. Y demandan una reconstrucción inteligente que se funde en valores no solamente contables. Apoyar el emprendimiento de mujeres profesionales a través de la transformación digital es clave para recomponer una economía mundial golpeada, pero también para construir desde ahora el futuro más justo al que todos aspiramos. En la era post Covid, el qué importa tanto como el cómo.