Cabilderos

La elección de los seis integrantes de la delegación congresional especial se llevó a cabo el pasado domingo. >Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO

Con la elección de los seis integrantes de la delegación congresional especial el pasado domingo, se da la oportunidad ideal de reorganizar los esfuerzos tradicionales del movimiento estadista.

Del 1 de julio en adelante, además de la comisionada residente estadista Jenniffer González y el gobernador estadista Pedro Pierluisi, el movimiento estadista contará con 4 mujeres —Melinda, Zoraida, Elizabeth y Mayita— y dos hombres —Ricardo y Roberto— para caminar los pasillos de Capitol Hill, entre muchas otras gestiones para lograr la admisión de Puerto Rico a la unión. Ya no se dará lo que personalmente veía y sufría en décadas del pasado, la casi total carencia de una presencia estadista en esos pasillos mientras figuras antiestadistas caminaban en esos mismos pasillos a sus anchas. En ese sentido, al agregarse los esfuerzos de los seis miembros de la delegación congresional especial a Jenniffer y Pedro, ambos con sus pines o broches congresionales en la solapa, la votación del domingo fue un “game changer”.

Sobre 100,000 estadistas, casi el 20% de los que votaron mayoritariamente en el pasado plebiscito por esa fórmula permanente de estatus, dejaron lo que hacían un típico domingo y se enfocaron en lo importante: salir a votar este 16 de mayo. Eligieron a un candidato fuera de la papeleta, el exgobernador Ricardo Rosselló, y a cinco de los diez candidatos que figuraban en la papeleta, para que en este cuatrienio también se enfoquen en lo importante: unirse a las gestiones para que seamos admitidos como estado. Para convencer a un Senado y una Cámara “rajados” por la mitad entre demócratas y republicanos, los votantes estadistas eligieron a tres demócratas y tres republicanos para realizar ese trabajo.

Corresponde ahora a que todo el liderato elegido que apoya la estadidad, legisladores, alcaldes y legisladores municipales, reenfoquen también parte de su tiempo y esfuerzos en lo importante: ayudar a Jenniffer, Pedro y la nueva delegación congresional especial a luchar por nuestra admisión.

Hace años creé una organización precisamente para ayudar a llenar el vacío estadista que había en los pasillos del Congreso. Luego de que el domingo se ayudó a llenar con la elección especial ese vacío, ahora podemos disolver esa organización. Personalmente, seguiré colaborando, como lo he hecho desde que a los 18 años de edad, hace 46 años, depuse por primera vez ante el Congreso de los Estados Unidos, siempre en coordinación con el gobernador demócrata y estadista y la comisionada residente republicana y estadista. Me dará gusto ahora escuchar los pasos sonoros en esos pasillos del Congreso de las cuatro mujeres y dos hombres que se unirán oficialmente a esos esfuerzos, con los cuales siempre colaboraremos. Esperamos que los estadistas que, al igual que yo, hemos “pululado” por esos pasillos en el pasado lo sigamos haciendo en el futuro.

De igual forma, cada estadista, milite o no en el partido de la estadidad, o haya votado en las pasadas elecciones en otros partidos, debe buscar las formas y maneras de también enfocarse en lo importante, nuestra admisión.

Lo primero que puede hacer es identificar a familiares, amistades y exvecinos que ya no viven en Puerto Rico, pero que puedan ser reclutados a también enfocarse en la misión importante de ayudar desde allá a nuestra admisión, con la influencia que pueden hacer con los congresistas y senadores que ellos eligen.

Puede igualmente activarse en el partido nacional de su preferencia, sea el republicano o el demócrata y, de cara a las elecciones congresionales de medio término, y apoyar a congresistas incumbentes que hayan apoyado el HR 1522/S780 que radicaron en forma bipartita los representantes Darren Soto (D-FL) y Jenniffer González (R-PR) y el senador Heinrich (D-NM).

Al escalarse los esfuerzos proadmisión con la elección del pasado domingo, es momento para que todos los estadistas nos reenfoquemos en lo verdaderamente importante de ahora en adelante, nuestra admisión como estado de la unión.