Fortaleza

En estos momentos tan intensos y desafiantes es imperativo focalizar en articular el proyecto de vida para el País que exige la sociedad puertorriqueña para dar una respuesta clara y contundente a la demanda de buen gobierno. Los cambios que reclaman los ciudadanos y exigen nuestros tiempos en la calidad de los servicios públicos y los resultados gubernamentales son monumentales y requieren inmediata atención. Para lograrlo es imprescindible cerrar la brecha entre la obsolescencia de los partidos, la burocracia en ocasiones desconectada y el surgimiento de una sociedad más atenta y activa al desempeño de su gobierno.

A la hora de dar respuestas a estas demandas debemos asumir compromisos serios y firmes por el bienestar de todos. Solo articulando un gobierno abierto y transparente podremos hacer realidad el derecho de acceso a la información y a los espacios para la deliberación, el diálogo auténtico y la gobernanza reflexiva para potenciar la capacidad de los ciudadanos para comprometerse en la búsqueda de soluciones y las decisiones de los asuntos que les conciernen.

De acuerdo con la Unesco, la brecha de transparencia y de acceso a la información constituye un obstáculo para el desarrollo de conocimiento que atenta contra la gobernanza y la formulación de políticas públicas estratégicas y programas en favor de la calidad de vida de la población. En este sentido, la transparencia de la información como bien público permite generar conocimiento y capacidad crítica para interpretar, procesar y utilizar la información y transformarla en saberes y conocimiento para expresar libremente su opinión, argumentar, resolver problemas y tomar decisiones fundamentadas en datos para el bien de todos. A su vez, el derecho de libre expresión y de acceso a la información es un pilar esencial de la gobernanza porque permite que el mayor número posible de ciudadanos contribuya, monitoree e implemente las decisiones públicas para atender los problemas y conflictos de la sociedad.

Los estudios de investigación académica realizados por el Centro de Gobernanza plantean que la crisis social y económica que vivimos no se resolverá con reformas cosméticas, sino mediante una auténtica reforma de la gobernanza que permita reorientar las políticas públicas en los sectores políticos, sociales, institucionales y económicos. El libro resultado del más reciente estudio sobre La gobernanza y los medios de comunicación en Puerto Rico, publicado en mayo último, puntualiza que se necesita un entorno político de apertura y transparencia para que los ciudadanos puedan contribuir al diagnóstico, el análisis y la evaluación de los asuntos económicos, sociales y políticos. Las promesas de transparencia y rendición de cuentas en el gobierno deben acompañarse de un marco jurídico de transparencia y acceso a la información que garantice acceso pleno y abierto a la información de interés público que está en manos del gobierno.

Ante este escenario el gobierno tiene la obligación de transparentar y asegurar la calidad de la información pública. La prensa y los medios de comunicación deben facilitar a los ciudadanos la información que precisan para ejercer sus derechos democráticos y ejercer su función de fiscalización y vigilancia de los poderes políticos. Los partidos tienen la obligación de convertirse en verdaderos instrumentos democráticos para atender las necesidades apremiantes de la población. Y los ciudadanos deben involucrarse en la solución de sus problemas y la fiscalización de la gestión de gobierno.

Para hacer frente a este desafío se requiere de nuevas articulaciones de gobierno en redes y de un ecosistema de medios que abra espacios al involucramiento de sectores diversos de la sociedad. La gobernanza en redes rompe con las asimetrías de información y poder y tiene la capacidad de sustentar, coordinar y gestionar las relaciones diversas para resolver problemas y lograr respaldo para atender la complejidad de la sociedad. En este contexto, la gobernanza abierta que demanda la sociedad del conocimiento implica una redefinición de los partidos, de la administración pública, los medios de comunicación y del periodismo y su relación con el ciudadano.

Frente a la actual coyuntura es evidente que nuestra sociedad nunca podrá avanzar si no dispone de la información para generar conocimiento e innovar para transformar su realidad. Los ciudadanos y las organizaciones surgen como las únicas capaces de impulsar cambios reales que trasciendan lo electoral para garantizar que el pueblo sea el verdadero poder y no que solo unos pocos lleguen al poder para no gobernar en favor del bien común. Es hora de que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a obtener la información necesaria para exigir la rendición de cuentas y elevar la calidad de la democracia.

Para más información puede visitar nuestros portales en la web gobernanzapr.org y puertoricotransparente.org.