Corrupción

El político electo es un funcionario público. Se debe en su desempeño social tanto por quienes lo eligieron, como por los que no votaron por él. Porque ese candidato electo jamás tiene certeza de quién votó por él. Es electo en un proceso democrático y tiene el deber moral y ético de ejercer funciones que beneficien a todos por igual dentro su jurisdicción y lealtad pública. Es un cumplimiento de honradez.

La política en Puerto Rico se ha corrompido en las últimas cinco décadas de tal forma que ya no es un acto cívico. Se ha vuelto una política de partidismo y pancismo. ¡Ha sido un desastre sublime! Porque han convencido a los electores de que no existe otra forma para encontrar el porvenir que poniéndole gríngolas, y si se las quita no es leal a su partido ni a su herencia idealista.

Por tales motivos, los electores se han vuelto “fanáticos” de los partidos políticos desligándose de candidatos decentes, honestos y respetuosos. Es así que ha llegado en estos momentos la supuesta democracia de Puerto Rico al jaque-mate. Dándole una victoria insensata a verdugos. ¿Tiene culpa el elector de la situación denigrante sociopolítica actual de Puerto Rico? ¡Sí!

Porque los electores deberían ser selectivos en las urnas. Hace años debieron votar por candidatos de confianza que tuviesen un historial laudable; no simplemente por ser candidatos seleccionados por algún partido que lleva más de 50 años prometiendo lo mismo elección tras elección cada 4 años sin logros, sin avances. Todo lo contrario, Puerto Rico está peor que nunca en su historia: su ambiente contaminado, los servicios sociales deteriorados, la educación inservible, y aquella moral susceptible ha ido desapareciendo. Crean terror esas condiciones de vida. La corrupción política ha ido construyendo un país magnánimo en uno abarrotado de elementos insensibles a las necesidades reales de la población.

Someten a un abismo al elector sin otra opción que explotar en protestas y manifestaciones exigiendo lo que por derecho propio le corresponde. Y, es paradójico, exigiéndoles a los funcionarios públicos que cumplan con los deberes para los cuales fueron electos. Todo ese proceso sociopolítico absurdo es injusto y el votante debería recapacitar y entender lo que es justicia social. Lo contrario sería egoísmo colectivo.

Es indudable que esos políticos de los dos partidos mayoritarios han abusado de la confianza del elector isleño. Pero también es cierto que esos mismos electores se dejan engañar adrede por ideales confusos y tergiversados. Un elector que lleva años votando por el mismo partido político que lo somete a la pobreza y sigue en las mismas condiciones sociales y económicas, entonces merece lo sucedido. Merece lo que tiene.

El grave problema es que comienza a justificar que son los “otros” los culpables y no su partido. ¡Eso es fanatismo! Ser fanático de un equipo de baloncesto que pierde y decir que su equipo solamente perdió por un punto. Uno, diez, mil puntos es irrelevante. Perdió y se acabó el juego. No deberíamos ser electores fanáticos. Sino sensibles a las necesidades colectivas de la nación.

Históricamente en Puerto Rico los políticos oportunistas (corruptos) conocen la actitud (costumbre) del elector puertorriqueño, y utilizan esa amnesia política. Olvidan fácil los desbarajustes y atropellos cometidos por partidos tradicionales. Por esa razón eligen los mismos, y los mismos siguen engañándoles. Pocos entienden las responsabilidades del servidor público. Este debería exhibir en su frente un sello de ética y moral y el elector demandarle justicia social a todo candidato.

La falta de verdadera visión soberana aún está por desarrollarse. Existe la necesidad de todo ciudadano obligarla a funcionar por el bienestar de todos. La insensibilidad —demostrado está— no funciona. Ha saqueado a nuestro pueblo hospitalario, humilde, cosmopolita.

Para cambiar nuestra nación por un país próspero donde resurja esa delicadeza, sencillez y humildad que nos caracteriza como puertorriqueños tendríamos todos que deshacernos del fanatismo político.

Porque si se hunde la Isla nos ahogaremos todos.

(4) Comentarios

Irma Cerame

PAPÁ PERDONA SA’E PERO EL PAIS SE LLAMA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA DEL CUAL PUERTO RICO ES UN MERO TERRITORIO TERCERMUNDISTA QUE ABOCHORNA AL PAÍS.

Eduard Matta

Al politico no le importa los arrestos por corrupcion...las protestas, lo vigilante que pueda ser el pais con el tema de la corrupcion...siempre robaran, y buscaran la forma de hacerlo no importa lo que pase...asi son...PR tiene lo que se merece...

Elmo Home-Brown

Y este pelañema que se cree que descubrió America, de que tribu lo sacaron???

zuimaco zinato

que clase de estupidez de graduado de la upr

Welcome to the discussion.

Keep it Clean. Please avoid obscene, vulgar, lewd, racist or sexually-oriented language.
PLEASE TURN OFF YOUR CAPS LOCK.
Don't Threaten. Threats of harming another person will not be tolerated.
Be Truthful. Don't knowingly lie about anyone or anything.
Be Nice. No racism, sexism or any sort of -ism that is degrading to another person.
Be Proactive. Use the 'Report' link on each comment to let us know of abusive posts.
Share with Us. We'd love to hear eyewitness accounts, the history behind an article.