Capitolio

El Capitolio.

La palabra Mammón —de origen aramea— significa riqueza, tesoro; en hebreo significa dinero; Jesucristo en el Sermón de la Montaña y en la parábola del administrador injusto, la utiliza para referirse a la ostentación; en Lucas y Mateo simboliza la riqueza. Advierte Mateo (6:19-21.24): “No podrás servir a Dios y Mammón”. ¿A quiénes sirven nuestros líderes políticos?

En el 2018 aprobaron 3,518 decretos contributivos preferenciales. El Informe de Gastos Contributivos (IGT) revela la forma abusiva en que se han utilizado estos incentivos. El 80% de los tratamientos especiales concedidos en 2017 están relacionados al sector industrial. El IGT comenta que esa inversión habría hecho posible que el PIB de Puerto Rico se ubicara en alrededor de $101,130 millones para el año fiscal 2016. El saldo negativo al fisco es de entre $2,000 millones y $3,500 millones al año.

Según IGT, una cuarta parte de todos los contratos dados por el gobierno incluye a excandidatos, exlegisladores y abogados del partido de gobierno, una inversión de $6 millones de los $18.7 millones destinados a servicios de consultoría externa.

Estos tratamiento contributivos favorables y contrataciones millonarias ocurren en el contexto de una quiebra y un Plan de Ajuste de Deuda (PAD) que condenaría al pueblo de Puerto Rico a pagar: $1,500 millones al año de servicio de la deuda del fondo general (GO); $2,000 millones al servicio a la deuda del sistema de pensiones; el reajuste de $5,000 millones del BGD, sin identificar responsables por las acciones de sus directores, en la concesión de financiamientos irresponsables, según el Lcdo. Gerardo Carlo, quien alerta que habrá un repago en el 2020 de $2,800 millones y otro de $4,200 millones en 2028.

El Centro de Periodismo Investigativo (CPI) identificó detrás del chat de Telegram “una red multimillonaria de corrupción” sin que al momento hayamos visto intención del gobierno de Puerto Rico ni del de EE.UU. —después de un ‘media tour’ del jefe del FBI— de someter a la justicia a los responsables de lo que el CPI calificó como “la Isla es objeto de un saqueo de fondos públicos perpetrados por medio de venta de influencias, contrataciones y obtención de beneficios en el gobierno”. Mientras, a la nueva jefa del Departamento de Justicia, Denisse Longo, lo que le preocupa es procesar a los “vándalos” de las protestas de julio de 2019.

El CPI identificó contratos e igualas fijas de los clientes de Elías Sánchez que han llegado a $50,000 mensuales, AECOM por $1.1 millones y con el Departamento de Corrección con Carolina Catering por $300 millones. La exsecretaria de Hacienda, Teresita Fuentes Marimón, denunció un esquema de lucro ilegal operado por Raúl Maldonado y su hijo, a través de siete compañías que tenían al menos 65 contratos por $12.6 millones. En el manejo de medios, Edwin Miranda y sus compañías, como KOI, obtuvieron contratos por $50 millones con 22 agencias del gobierno. ¿Qué servicio público rendían esos contratos de publicidad? Estas denuncias del CPI siguen sin esclarecerse.

Añada a lo anterior los acuerdos de pago de $17,000 millones de los bonos de Cofina, AEE $8,600 millones atado al aumento en las tarifas de los kilovatios de electricidad y la reducción de las pensiones en un 8.5%.

Propuestas que podrían traer alivio a las estrecheces económicas, como sería la eliminación de las Leyes de Cabotaje, nos las niegan y no tenemos líderes en el gobierno dispuestos a dar la batalla. Según el presidente de MIDA, Manuel Reyes, la carga en barcos Internacionales saldría un 150% más barata. Los estimados de ahorro que se han hecho son de por los menos $1,500 millones al año. Esto abarataría sustancialmente la canasta básica alimentaria. Abarataría asimismo el costo de las exportaciones de productos de Puerto Rico, que les permitiría a los empresarios puertorriqueños aumentar su productividad y por ende crear fuentes de empleo.

Lo peor es que pudiéramos tener acceso a otras fuentes de ingreso y financiamiento en el mercado internacional y acuerdos bilaterales con gobiernos, tanto sobre financiamiento como comerciales, que la falta de soberanía no nos permite. Somos rehenes de Wall Street y los Hedge Fund.

Mientras el Rey Mammón siga a cargo de la administración y toma de decisiones en Puerto Rico, mientras siga la jauja de los contratos de los amigos del alma y los hijos talentosos, los empleados fantasmas —en fin, la corrupción a todos los niveles y con todas sus manifestaciones— seguiremos empobreciendo, no solo en nuestra riqueza económica como pueblo, sino lo que es la peor de las enfermedades, la corrupción del espíritu.

Copresidenta del MINH