Viejo San Juan

Parte del ambiente que disfrutan turistas y locales en el Viejo San Juan.

La migración masiva de familias puertorriqueñas a Estados Unidos; las opiniones negativas de algunos funcionarios federales sobre Puerto Rico; la percepción de ciudadanos sobre su gobierno y los temores a la inversión así como la resistencia al establecimiento de nuevos negocios en la Isla no se producen en el vacío. Esos, y otros problemas que venimos arrastrando hace décadas, son consecuencias directas del colonialismo y de una evidente faena de algunos sectores que influyen en la opinión pública para proyectar a nuestro querido Puerto Rico como un lugar indeseable dentro y fuera de nuestras costas.

Las motivaciones y los estilos de sus propulsores son variados.

1- Los indeseables mediáticos por interés económico: Se trata de algunos dueños o gerentes en medios de comunicación, principalmente noticiosos. Piensan que desacreditando la autoridad, la credibilidad y la imagen de las instituciones del gobierno y de los partidos políticos entonces adquirirán para sí mismos esa autoridad, adelantando de esa forma sus propios intereses económicos y empresariales. Estos indeseables de la faena indeseable utilizan la libertad de prensa y sus inmunidades como “arma” de extorsión para decidir a quiénes y a qué destruyen o intimidan para lograr sus propósitos económicos. Solo hacen relaciones públicas a sus asociados y a los funcionarios estatales y federales que podrían investigarlos. A diario promueven y fabrican investigaciones contra otros para entretener a las autoridades y evitar que se fijen en sus turbios asuntos y mercadeo de influencias. Mientras desatan su faena destructiva, simultáneamente se proyectan como falsos portaestandartes de los intereses ciudadanos, comunitarios y de la honestidad pública. Su gran contradicción existencial es que para lograr esos poderes económicos y empresariales destruyendo a gobiernos y partidos, han terminado destruyendo a Puerto Rico, su imagen, su economía y hasta los valores de sus propios intereses. Se oponen a la estadidad, entre otras razones, porque no quieren al Internal Revenue Services (IRS) pidiendo explicaciones por sus planillas contributivas y negocios coloniales.

2- Los indeseables periodísticos por todo tipo de interés: Por lo general, son algunos empleados de los indeseables mediáticos. Se infiltran o se ubican en medios de prensa. Son comunistas frustrados, acomplejados antiamericanos o izquierdistas de covacha. Se cantan independentistas, pero son colonialistas. Su faena es proyectar a Puerto Rico aquí y en la opinión pública de Estados Unidos como un pueblo indeseable, desorganizado, oportunista, antiamericano y que no merece ser admitido como estado de la Unión. De paso, son esbirros del Partido Popular con el propósito de obtener favores y beneficios económicos para ellos, familiares y sus empresarios benefactores cuando ese partido logra el poder. Ya no le sirven al PIP como lo hicieron hasta hace 20 años, porque ese partido reparte sus limitadas prebendas y “guisos” en la CEE a los mismos cuatro de siempre, solo que se rotan. Se proyectan como “expertos” en todo, intelectuales y hasta humanistas. Desprecian todo lo que sea PNP o estadista porque tampoco les satisfacen sus afanes por prebendas.

3- Los indeseables grupales o gremiales: Estos son los que se oponen a toda iniciativa pública o privada; protestan por la construcción de todo y los cambios a cualquier cosa. Piquetean, alborotan, agitan, intimidan y queman banderas americanas, no como protesta, sino como ofensa a nuestros conciudadanos continentales. Extorsionan y amenazan con violencia si no se les complace con declaraciones de estados de emergencia para supuestamente evitar la violencia. Su principal propósito es la anarquía y proyectar a Puerto Rico como una isla de caníbales antiamericanos encapuchados, salvajes y violentos. Operan en conexión con los indeseables mediáticos y periodísticos a través de organizaciones que se inventan para todo, siempre son los mismos. Se rotan las presidencias y portavocías de cada grupo. Se autoproclaman como expertos en algo, académicos o líderes comunitarios.

A todos estos faeneros de la faena indeseable les amarga que las recientes encuestas de empresas como Gallup y YouGov confirman que por lo menos el 60% de los habitantes en los estados de la Unión consideran que Puerto Rico debería ser un estado y respaldan ese decisión de nuestro pueblo. También les amarga, y no mencionan que durante los últimos tres años, Puerto Rico ha reducido sustancialmente la incidencia criminal, la tasa de desempleo, el gasto público, mejora la salud fiscal del gobierno, encaminamos la transformación del sistema eléctrico, de los abastos de agua, las telecomunicaciones, atendemos responsablemente el tema del cambio climático, estamos reconstruyendo la red vial, rebajamos la carga contributiva y hemos mejorado su actividad económica, entre muchas otras cosas.

Tantas noticias positivas que hay para divulgar sobre Puerto Rico y su gente, pero la faena diaria de ese grupo es fomentar la crisis, inventarse escándalos y noticias, especular, lanzar falsedades como verdades, destruir reputaciones, crear desconfianza pública y ambientes de protestas y violencia. ¡Todos estos indeseables hablan todos los días peor de Puerto Rico que Donald Trump! No tienen fuerza moral para criticar lo que ellos mismos han provocado con su faena para proyectar a Puerto Rico como indeseable.

En esa detestable faena de proyectar la indeseabilidad, fracasarán. Puerto Rico trabaja y se supera con optimismo.