HR and people network interface

En la era de la conectividad surgen nuevos retos y cambios en los roles, no solo en el área de recursos humanos, sino también en la de todos aquellos profesionales que gestionan talento. La transformación digital viene acompañada de una gran oportunidad para regenerar las organizaciones, inyectarles aire fresco y cambios efectivos.

Estamos ante un momento único para reinventar el papel de recursos humanos y convertirlo en el motor del cambio de las empresas. ¿Nos estamos preparando para asumir esos nuevos retos? ¿Qué necesitamos?

• Las organizaciones del siglo XXI son empresas abiertas, con personas conectadas. Las nuevas herramientas sociales empoderan al empleado proporcionándole un altavoz para compartir sus ideas. El nuevo rol de recursos humanos no es ser el guardián de la información, sino el facilitador de conversaciones útiles.

• La conectividad nos hace más sociales, y nos ayuda a trabajar de forma colaborativa y a obtener resultados de mayor calidad. Pero para ello la implantación de herramientas sociales se tiene que hacer de una manera estratégica y contar con una cultura abierta. Recursos humanos se convierte en el diseñador de espacios de innovación y colaboración.

• Para lo bueno y para lo malo, las emociones colectivas se expanden a gran velocidad en la era de la conectividad, y ya sabemos que las emociones positivas son rentables. Se introduce el juego en el puesto de trabajo y otras técnicas que generan emociones positivas para potenciar la felicidad como camino para conseguir resultados más sostenibles. Recursos humanos será el diseñador de emociones positivas.

• Siempre ha existido una preocupación por la visibilidad, el posicionamiento, la marca personal que proyectamos en nuestro entorno. Pero en tiempos de redes sociales la velocidad de posicionamiento es exponencial, lo que otorga mayor importancia a una buena estrategia de posicionamiento tanto de marca personal, como de ‘employer branding’. Recursos humanos deberá potenciar e impulsar las nuevas competencias vinculadas a la digitalización y ayudar a convertir a sus empleados en buenos ‘social networkers’.

• El volumen de datos e información que vamos regalando a la red es cada vez mayor, lo que convierte al ‘big data’ en una de las tendencias de futuro. Recursos humanos tendrá que aprender a ser un experto analista de la información e identificar tendencias de comportamientos futuros en la empresa.

• A competir en la era de la Inteligencia artificial. En una industria tras otra, los datos, el análisis y los procesos impulsados por la inteligencia artificial están transformando la naturaleza del trabajo. Si bien a menudo todavía tratamos a la inteligencia artificial como el dominio de una habilidad, función empresarial o sector específico, hemos entrado en una nueva era en la que la IA está desafiando el concepto mismo de la empresa. Las organizaciones centradas en la inteligencia artificial exhiben una nueva arquitectura operativa, que redefine la forma en que crean, capturan, comparten y entregan valor. Vemos cómo se reinventan las empresas en torno a los datos, el análisis y la inteligencia artificial elimina las limitaciones tradicionales de escala, alcance y aprendizaje para aumentar el crecimiento de la empresa.

Vemos cada vez más cómo las empresas inteligentes dejan de vender productos y comienzan a ofrecer valor.

• Es vital la guía del líder para capacitar a todos a su alrededor. El liderazgo no puede pasar por alto lo más importante que hace como líder: edificar a los demás. Se trata de cuán efectivo eres para empoderar a otras personas y asegurarte de que este impacto perdure incluso en tu ausencia.

En resumen, será un 2021 de conectar talento y garantizar la inteligencia colectiva para proyectar eficiencia en la era digital.