Pymes

La pandemia del Covid-19 ha desarticulado todos los aspectos de nuestra vida, incluyendo la economía y sociedad; nada ni nadie se ha salvado de su impacto. Uno de los sectores más devastados por este coronavirus y las medidas tomadas para controlar su propagación es el de las pequeñas y medianas empresas, comúnmente conocidas como Pymes. Recuerdo luego del paso del huracán María en septiembre de 2017 y el efecto directo de este histórico fenómeno atmosférico fue el cierre permanente de unos 5,000 negocios a través de toda la Isla. La pandemia tiene, lamentablemente, el potencial de triplicar ese número cuando todo esto termine.

La lucha por salvar las Pymes es una lucha por salvar empleos; una de las cosas más importantes para Puerto Rico y más ahora. Por tal razón, la Cámara de Representantes que me honro en presidir tomará acciones directas e inmediatas para desarrollar un programa de rápida implementación que tenga como fin la preservación de estas empresas, la inmensa mayoría con dueños puertorriqueños.

Las Pymes son la gomera de la esquina, la farmacia de la comunidad, el gimnasio del pueblo, la tienda de efectos escolares, los centros de cuido para niños, los colmados, las panaderías, los talleres de mecánica y los restaurantes, entre otros. 

Los números detallan un sombrío panorama si no actuamos proactivamente. Según los más recientes datos del Negociado de Estadísticas Laborales, adscrito al Departamento del Trabajo federal, el sector privado experimentó una dramática baja de 14.4 por ciento -de 676,100 a 579,000- en la cantidad de personas empleadas. Esto jamás había sucedido en nuestra Isla. Otra vez, la inmensa mayoría de estos empleos están situados en las Pymes.

Cabe destacar que mientras en los estados de la unión los bancos privados prestaron suficiente dinero a las Pymes para cubrir el monto completo de la nómina durante la etapa inicial de la pandemia, en Puerto Rico fue de alrededor de un 25 por ciento menor. Esto a pesar de la cifra récord de fondos federales logrados por nuestra comisionada residente para este sector a través del Programa de Protección de Nómina de la Administración de Pequeños Negocios, mejor conocido como SBA por sus siglas en inglés. La conclusión que podemos llegar es que los bancos privados en Puerto Rico no están prestando al nivel de los de la nación.

El cierre provocado por el Covid-19, la falta de financiamiento justo y la realidad de un nuevo mercado al detal ha puesto este sector, que tanto produce para nuestra gente, en jaque y eso no lo podemos permitir. 

El Covid-19 va a limitar grandemente esos números y la Legislatura no se puede quedar con las manos cruzadas en este momento.

Voy a estar convocando una cumbre de las organizaciones que agrupan las distintas áreas que componen las Pymes puertorriqueñas para escuchar las necesidades singulares de cada sector, las propuesta que tienen y los planes que actualmente tiene el gobierno para asistirles. Vamos a crear un Grupo de Trabajo para organizar ideas y conceptos. Al mismo tiempo, estaremos dialogando con la comisionada residente en Washington, Jenniffer González Colón, para auscultar la posibilidad de la radicación de legislación de emergencia que suplemente la ayuda ya brindada.

También, estaremos estudiando legislación que fomente el proveer liquidez a las Pymes, las cuales tradicionalmente enfrentan marcadas limitaciones en la búsqueda de capital de ayuda, al igual que estudiar la condonación de deudas, la posposición de pagos y la creación de incentivos contributivos.

Conscientes de la nueva realidad de las Pymes, radicamos el Proyecto de la Cámara 2468 el cual se convirtió en la Ley 57-2020 la cual permite el ‘carry back’ de pérdidas de negocio de años anteriores, elimina por tres meses el tributo de cuatro por ciento por el llamado ‘B2B’, elimina la contribución mínima alternativa de $500 para todo comercio en el año 2019, pospone el informe de Procedimientos Previamente Acordados preparado por un contador público autorizado, extiende por seis meses de manera automática las licencias y permisos requeridos en la actividad comercial y excluye del ingreso bruto y de patente municipal las ayudas, subsidios o estímulos concedidos a nivel local o federal, entre otras medidas dirigidas a nuestras Pymes.

Continuaremos luchando por los empleos, por las Pymes.