Biden

El candidato demócrata a la presidencia Joe Biden. >Patrick Semansky/AP

La agenda para Puerto Rico que presentó el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos Joe Biden, debe ser motivo de júbilo para todos los puertorriqueños.

El plan es uno histórico porque incluye paridad y trato igual a Puerto Rico. Y ese trato igual se ofrece bajo el Estado Libre Asociado, lo que, a todas luces, deja sin argumentos a aquellos que insisten en que solo es posible el acceso igual a programa federales pagando contribuciones bajo la estadidad.

Es evidente que las aportaciones que hacemos los puertorriqueños - en diferentes ámbitos de la sociedad y la economía en los Estados Unidos - son reconocidos con estas medidas por el exvicepresidente Biden, quien ha sido consistente en que los puertorriqueños, como ciudadanos americanos, tienen que recibir los mismos servicios y programas aquí en la Isla.

Cónsono con esa creencia, en su plan, Biden hará extensivo a la Isla los programas de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI, por sus siglas en inglés) a todos los puertorriqueños; además, otorgará acceso igual en el programa de Medicaid y trabajará para hacer que Puerto Rico sea elegible con trato igual para el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), garantizando que los puertorriqueños que cumplan con los criterios de elegibilidad reciban el mismo apoyo que recibirían en los Estados Unidos continental.

En conjunto, esto representaría un aumento aproximado de $3,000 millones anuales.

Como si fuera poco, Biden anunció que revisará las tasas de pago del programa Medicare Advantage y que ordenará al secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., reformas al reembolso de Medicare que es un reclamo de años del sector de la salud.

Además, Biden ampliará la inversión en centros de salud duplicando la inversión federal en los centros de salud comunitarios, que representará más de $100 millones. Igualmente, invertirá recursos para el desarrollo de infraestructura de carreteras, sistema eléctrico y vivienda, acelerando los fondos de recuperación.

En el tema de la educación, el exvicepresidente asignará unos $1,200 millones de Título 1 para el sistema de educación pública desde edad preescolar hasta cuarto año y otros $300 millones para educación especial.

Sobre este tema, debo subrayar la muy acertada estrategia del exvicepresidente sobre la salud mental de nuestros niños. Su plan propone duplicar el número de psicólogos, consejeros escolares, enfermeras, trabajadores sociales y otros profesionales de la salud en las escuelas de Puerto Rico.

Por otro lado, una propuesta que llama la atención - positivamente - es el compromiso de Biden con la Universidad de Puerto Rico (UPR) asignándole fondos y catalogándola como eje central de la transformación que el País necesita.

Esa nueva visión, le abrirá puertas a miles de jóvenes puertorriqueños que podrán optar por una carrera universitaria, una carrera vocacional, alterna o un oficio que los retenga en la Isla y que, de esa forma, no tengan que emigrar.

Para los municipios, el candidato demócrata se propone condonar los préstamos de desarrollo que tomaron 76 municipios y que ascienden a $300 millones; y en torno a la ley federal Promesa, se comprometió en revisar el estatuto para hacer valer el respeto al gobierno electo de la Isla y a poner límites a la Junta de Supervisión sobre las decisiones de recortes y medidas drásticas de austeridad.

Eso incluye salvar las pensiones de los retirados.

Sobre el estatus, Biden asume una posición neutral y afirma que encaminará un proceso justo y equitativo lo que evidentemente contrasta con la visión del gobierno actual del PNP.

Para mantener una dirección directa de los asuntos de la Isla desde la Casa Blanca, Biden creará un grupo de trabajo federal para Puerto Rico que se reportará directamente al presidente para asegurarse que la Isla obtenga los recursos y la asistencia que necesita. Esto incluirá examinar posibles iniciativas de desarrollo económico y creación de empleos.

En fin, esta agenda demuestra que Joe Biden - contrario a Donald Trump - conoce muy bien las necesidades del pueblo de Puerto Rico, que tiene muy claras las decisiones que hay que tomar para lograr una acción efectiva y que tiene la sensibilidad para atender las necesidades de Puerto Rico.

Por eso, con esa agenda, pasaremos de la era del prejuicio a la del buen juicio.