Trump y Rosselló

El entonces gobernador Ricardo Rosselló junto al presidente Donald Trump, durante su visita a la Isla tras el paso del huracán María.

¿Quién es responsable por no distribuir ayuda humanitaria a los sobrevivientes de una de las mayores tragedias que azotó a Puerto Rico? Días atrás, vecinos de la ciudad de Ponce, Puerto Rico, afectados por los terremotos de las últimas semanas en el sur de la isla, irrumpieron en un almacén del Negociado para el Manejo de Emergencias. En el encontraron toneladas de suministros destinados que debieron haber sido distribuidos hace más de dos años a damnificados por el huracán María. Este gravísimo descubrimiento reavivó las recriminaciones entre el gobierno de Puerto Rico y el de Estados Unidos, quien tiene bajo su cargo la asistencia por desastres naturales en la Isla. Como el juego de la papa caliente, el gobierno local y el federal se arrojan culpas por la mala respuesta al huracán María, que dejó alrededor de 3,000 muertos y un país paralizado y a oscuras por meses. Tras las denuncias de retención indebida de suministros en Ponce, el presidente Trump aprovechó para renovar sus ataques al gobierno boricua y justificar la negativa por parte de su administración de liberar miles de millones de dólares en fondos de ayuda. El cruce de acusaciones plantea una pregunta clave de la política: ¿quién es responsable de las dificultades y problemas sociales que sufren sus ciudadanos, el gobierno local o el federal?

Le planteamos estas preguntas a damnificados del huracán María en Puerto Rico en una encuesta piloto llevada a cabo entre los meses de abril y mayo de 2019. La respuesta de los encuestados fue resonante: ambos son responsables. Puerto Rico es estado libre asociado de EE.UU. y cuando hay una declaración presidencial de desastre natural el ente responsable de asistir junto al gobierno local de la isla es la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Preguntamos entonces a los encuestados si estaban de acuerdo en cómo respondió FEMA en Puerto Rico tras el paso del huracán María y cuál es la responsabilidad del gobierno en ayudar a las personas a recuperarse en casos de desastres naturales.

Los participantes de nuestra encuesta criticaron duramente la gestión del exgobernador Ricardo Rosselló, anticipando las protestas de julio de 2019. De los comentarios que hicieron se desprenden dos cosas: el gobierno de la Isla es visto como co-responsable de la respuesta inmediatamente después de la tormenta, y esta respuesta fue mala. En el sondeo abundan ejemplos de esto. Un encuestado, por ejemplo, articula este sentimiento de la siguiente manera: “el gobierno local causó muchos problemas que aumentaron el nivel de ineficiencia de las operaciones de FEMA y la distribución de recursos”. Otro participante del sondeo declaró que “el gobierno de Puerto Rico fue el culpable” de la confusión imperante tras el paso de María y lo acusó de especular y lucrar con el número de víctimas fatales.

Los participantes de nuestra encuesta, sin embargo, no exculpan la intervención federal. Aún reconociendo la inoperancia y corrupción del gobierno boricua, los encuestados también responsabilizaron al presidente Trump y a FEMA por la mala respuesta al huracán María. La mayoría describe situaciones negativas en su valoración del gobierno federal, y critican cómo la precariedad económica y social de las víctimas define el acceso a los servicios de FEMA. Una crítica frecuente de los sondeados se refiere a cómo la asistencia monetaria por parte de FEMA depende de la claridad de los títulos de propiedad de los damnificados, a pesar de que poblaciones vulnerables tienden a no ser propietarios, y cuando lo son, a menudo carecen de la documentación legal. Una de las participantes, quien perdió su casa, vehículo, y el empleo, declaró que reclamó a FEMA, pero no recibió ninguna asistencia: “No tenía los documentos de la residencia a la hora de hacer la reclamación.”

Estudios recientes muestran que FEMA no responde igual a desastres naturales en distintos estados de la Unión y que refuerza la desigualdad social. No hay duda de que ante la catástrofe del huracán María, el gobierno de Puerto Rico falló a su gente. Pero la corrupción del gobierno local no debe justificar nunca la falta de urgencia y diligencia con la que se atienden las necesidades de nuestros ciudadanos en Puerto Rico. Y trágicamente, la respuesta a los terremotos demuestra que el presidente Trump y su administración no han aprendido de los errores del huracán.