Baloncesto

Javier Báez, Edwin “Sugar” Díaz, Francisco Lindor, Carlos Correa, Adriana Díaz, Brian Afanador, Mónica Puig, Isabel Arraiza, Suhaily Sepúlveda y Armando Sánchez. ¿Qué tienen en común todas estas personas? Pues todos son puertorriqueños, menores de 31 años y exitosos en sus carreras porque se atrevieron a arriesgarse y perseguir sus sueños. Báez (candidato sólido al premio de Jugador Más Valioso), Lindor y Correa son súper estrellas en equipos que, sin duda, van a pasar a la post temporada en el béisbol de grandes ligas este año. “Sugar” Díaz terminó la temporada con 57 salvamentos, a solo unos juegos del récord de todos los tiempos, convirtiéndose así en una súper estrella de las Grandes Ligas. Adriana Díaz, a sus 17 años, sigue dominando el tenis de mesa en Latinoamérica y escalando vertiginosamente en el “ranking” mundial de adultos. Brian Afanador acaba de ganar el torneo mundial en Luxemburgo y, al igual que Adriana, sigue escalando posiciones en el escalafón mundial. Mónica Puig, por más que los “haters” la critiquen y cuestionen hasta su puertorriqueñidad, también ha subido muchas posiciones en el escalafón mundial del tenis y se encuentra hoy, nuevamente, entre las mejores 50 tenistas del planeta. Los que la critican no están, ni estarán nunca, entre los mejores 50 de su barrio o urbanización.

Ahora, ¿quién es Isabel Arraiza? Isabel Arraiza es una joven de 27 años, natural de Vega Baja y es hija de una familia “mega” puertorriqueña. Desde los 10 años de edad le dijo a sus padres que quería ser actriz y estos, en lugar de reaccionar como típicamente hacen los padres y llevarla a abandonar su sueño, le dieron su apoyo total y absoluto. Como resultado, al día de hoy se abre paso en el mundo del cine y todo tiende a indicar que en un futuro muy cercano estaremos escuchando su nombre más a menudo y en proyectos cada vez más importantes. Estudió en la prestigiosa escuela Juilliard, en Nueva York, y de ahí en adelante el resto es historia. Isabel, además de concentrarse en su carrera, ha expresado su compromiso social con Puerto Rico y tiene en la mirilla desarrollar proyectos para comunidades de envejecientes. Aunque no puede comenzar a desarrollarlos en este momento, apuesta a ella una vez más y asegura que lo logrará.

Suhaily Sepúlveda y su esposo Armando Sánchez son dos bravos de verdad y ejemplo de que, contrario a lo que piensa mucha gente, la juventud puertorriqueña es una pujante y con grandes deseos de superarse y hacer realidad sus sueños. Ella es abogada y él un mago de las computadoras. Ambos decidieron dejar la seguridad y comodidad de su trabajo como empleados en empresas sólidas para dedicarse por entero a un proyecto que visualizaron y conceptualizaron un tiempo antes de “tirarse la maroma” de entregarse a él a tiempo completo. Su empresa “Guilty”, es una plataforma digital que ofrece un servicio de alquiler de ropa mediante la cual las damas de cualquier edad pueden “rentar” ropa, a cambio de una modesta mensualidad. Es un concepto completamente novel en Puerto Rico y, con el apoyo de “Parallel18”, el futuro luce muy prometedor para estos jóvenes. Como dice Suhaily, les dijeron locos y que estaban “al garete”; sin embargo, ellos apostaron a su capacidad de soñar y a su empeño y compromiso de luchar por el éxito de ese sueño. Para ellos, el cielo no es el límite, es solo el principio. Apuntaron a la luna sabiendo, que aun fallando, caerían entre las estrellas.

Hasta donde tengo conocimiento ninguna de las personas que menciono en este artículo, nació antes de 1987. Por eso, y aunque tan pronto se publique este escrito van a venir cuatro individuos con diarrea mental a criticarlo sin leerlo, la realidad es que esas críticas sin sentido alimentan mi alma y me impulsan a continuar con mi cruzada en favor de cambiar nuestra mentalidad colectiva y llevarnos a todos a imaginar un futuro optimista para nuestra isla. Las historias de los jóvenes que menciono en este artículo son muestra clara de que tengo razón en pensar que nuestro país va a echar hacia adelante, a pesar de que todos los indicadores ahora mismo señalarían en dirección contraria. Para ello, muchos puertorriqueños van a tener que adoptar la frase de John Borroughs la cual es el título de este artículo: “Salta, que la malla aparece”.

Yo “vengo virao” y te invito a que visites mi página en Facebook (Yldefonso López) para que tú también “vengas virao”.

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