Vieques

Los viequenses reciben servicios de salud en una instalación provisional en la Isla Nena. >Archivo/EL VOCERO

En unos meses se comenzará a hacerle justicia a los viequenses con la reconstrucción de las instalaciones que albergan el antiguo Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) Susana Centeno, el cual sufrió severos daños ante los impactos de los poderosos huracanes Irma y María, en septiembre de 2017. Esta rehabilitación —que de acuerdo a la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3, por sus siglas en inglés) estará lista en un período no mayor a los 24 meses— es parte de un proceso que iniciamos en 2018 que también incluye la construcción de un nuevo y verdadero hospital —con modernas camas y una serie de salas especializadas— para atender a una población fija de 9,300 personas y una flotante que pudiera llegar a los 20 mil.  

El anuncio reciente por parte de COR3 es importante, pero nunca se debió esperar tanto tiempo para iniciar este proceso. Burocracia federal, falta de poder político —voto— en Washington y las acciones de la entonces administración municipal de Vieques contribuyeron al retraso.   

La nueva administración de Vieques ha permitido —ante la realidad de que no cuentan con los recursos presupuestarios para colocar la partida millonaria requerida por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA) como punto para acceder a los dineros disponibles para el proyecto— que sea el gobierno central mediante la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) el que administre los trabajos de rehabilitación. Esto ha sido el catalítico para que el proceso se encamine.  

En el 2019, gracias a las gestiones sin precedentes de la Cámara de Representantes que me honraba presidir, en conjunto con nuestra comisionada residente en Washington, Jenniffer González, FEMA anunció que el CDT era elegible para su total reemplazo, luego del nivel de destrozo causado por los huracanes.  

Las partidas federales asignadas en 2020 para la construcción del nuevo hospital ascienden a unos $49,323 millones. A eso se le añaden unos $1.04 millones provenientes del programa de Asistencia Pública (406 Hazard Mitigation Program), menos unos $6.4 millones asociados a las reducciones que cubrirán los seguros, para un gran total de $43.9 millones. Con una cubierta federal de un 90 por ciento ($39.5 millones) y una cobertura estatal de 10 por ciento, o $4.4 millones.  

A esto se le añade un millón de dólares que fueron asignados por la Cámara en el presupuesto operacional del gobierno aún vigente (2020-2021) y vemos que el dinero no es ya un obstáculo. 

Ahora es momento de voluntad. La reconstrucción del hospital tiene que hacerse de manera expedita, pero con todas las garantías de transparencia y sana administración de los recursos disponibles.  

El pueblo Viequenses merece una instalación hospitalaria de clase mundial, con todos los equipos y personal necesario para proveer la inmensa mayoría de los servicios médicos, incluyendo ciertos procesos de operación ambulatorios.

Este es el norte del esfuerzo iniciado a finales de 2017 que culminó —su primera parte— con el anuncio de hace unos días. 

Vieques tendrá un nuevo hospital.