CEE
El renglón de edad con la mayor cantidad de electores hábiles es entre 25 y 29 años. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO
 

Se acerca una segunda Insurrección Ciudadana y la vieja política lo sabe. Hay miedo, mucho miedo entre las filas partidistas, pues sienten que se avecina una avalancha de votos, en contra de su cultura de la corrupción y su ineptitud.

Esta vez la insurrección ha comenzado con una inscripción masiva de jóvenes, adultos y de la tercera edad que no estaban activos. Los cientos de miles que marcharon en el verano de 2019 y muchos otros inspirados en su ejemplo, se preparan para castigarlos en las urnas. El objetivo es convertir las elecciones en otro acto de rebeldía, que tendrá su culminación el 3 de noviembre, 2020. 

Por eso, la Comisión Estatal de Elecciones controlada por la partidocracia PNP-PPD, luego de pasar el ridículo público en sus inolvidables primarias del 9 de agosto, intenta ahora hacer más difícil esa expresión. Cierran Juntas de Inscripción sin previo aviso, asignan poco personal y cambian las reglas del juego, en su afán por atornillarse en sus puestos y mantenerse sirviéndose del erario.

El pueblo más alerta de todas las generaciones los conoce muy bien, pues por décadas los han visto ir presos por fraude, lavado de dinero y obstrucción a la justicia, entre otros delitos graves. Por las cárceles del País han pasado centenares de funcionarios públicos y sus amistades, de ambas administraciones PPD-PNP. Siempre dicen lo mismo: “Estoy en las manos de Dios”, pero ya sabemos que se escudan cínicamente en Jesucristo.

Poco a poco los federales han comenzado por los pejes más pequeños del grupo de legisladores PNP, que se han embolsicado ilegalmente con el mismo esquema, un promedio de mil millones de dólares al año. Los pejes grandes que todavía no han desfilado ante nosotros son los líderes legislativos de ambos partidos, que se han hecho de la vista larga. Se trata de una cultura de la corrupción PPD-PNP.

¡Con la salida de la antigua fiscal federal activista del PNP, saldrán sapos y culebras! Se acabó el manto de protección que existió para los corruptos azules y algunos rojos también. Sabemos que la diferencia entre ambas colectividades es solamente de estilo. Unos son más burdos que otros, pero son los mismos y el pueblo lo sabe. 

Mientras tanto, los líderes de ambos partidos miran para el lado, intentando pasar por debajo del radar y del escrutinio público. Sin embargo, no contaban con la metida de pata de Tatito al salir ingenuamente a defender a Tata. Inmediatamente los del bando rojo le llamaron la atención por su desliz. Al otro día se repitió el libreto partidista ensayado y Tatito pidió perdón, terminando de nuevo con la frase lapidaria acostumbrada: “Dios está conmigo.” De verdad se creen que nos pueden seguir cogiendo.

Por otro lado, en esta cultura de la corrupción partidista de legisladrones y del ejecutivo, tampoco se quedan atrás los alcaldes. Esa lucha está cada vez más cerrada por el título de Campeones del Pillaje de las últimas décadas. El actual conteo le da una mínima delantera al PNP sobre el PPD, 12 a 11, pero se esperan acusaciones federales que podrían cerrar aún más la contienda. Casi una tercera parte de todas las alcaldías del País, han presenciado los arrestos y condenas de sus primeros ejecutivos.

Ante esta terrible realidad, se está cocinando una gran sorpresa, parecida a la histórica renuncia del exgobernador Rosselló II. El pueblo de Puerto Rico, encabezado por su juventud, se apresta a propinarle una sorpresiva derrota a la vieja política PNP-PPD en las urnas. Sus candidatos reciclados están desesperados y empiezan a tratar de engañarnos como si no los conociéramos. Quieren hacernos creer nuevamente que gobernarán “eficientemente” y/o que habrá una “segunda transformación.”

Les queda muy poco tiempo y ahora tienen menos millones de dólares para gastar en las mismas cancioncitas, los mismos anuncios sugestivos en pantalones cortos y la vestimenta color blanco de la paz. Ya se repiten los mismos antiguos trucos de acusar de “comunistas” a los líderes de Victoria Ciudadana. Se les hizo tarde. Ya comenzó la segunda Insurrección Ciudadana. ¡Esta vez será en las urnas el 3 de noviembre!