César Vázquez

César Vázquez, de Proyecto Dignidad. >Suministrada

Primeramente, queremos ser agradecidos. Agradecidos a los que nos endosaron y en el ejercicio de su derecho democrático nos dieron legitimidad política. El esfuerzo de diciembre 2019 quedará para la historia. De pensarlo, se me alegra el alma y me reafirma que si ponemos el corazón podemos lograr lo que nos propongamos.

Estamos agradecidos de los que han estado trabajando en la organización del partido, los que nos representan en la Comisión Estatal de Elecciones y aquellos que trabajan para que tengamos presencia en los medios y en los colegios de votación. Agradecemos a nuestras familias, amigos y allegados que nos apoyan y nos estimulan con sus buenos deseos. Agradecemos a Dios a quien algún día tendremos que responder, por darnos la oportunidad de servirle a un pueblo y de traerle esperanza. En ese Dios todopoderoso ponemos nuestra confianza... ¡Realmente!

Puerto Rico necesita que ganemos. Lo necesitan los miles de retirados a quienes se les dilapidó sus fondos de retiro y que enfrentan una vejez empobrecida. Lo necesitan nuestros jóvenes que se esfuerzan en educarse y prepararse, pero sienten que no tienen futuro en nuestra tierra. Su esperanza es un boleto de avión. Lo necesitan los que sostienen un gobierno, pero no reciben los servicios necesarios. Lo necesitan miles de hermanos nuestros que tuvieron que emigrar y anhelan que nuestra tierra los vuelva a acoger. Podríamos hablar también de las víctimas del huracán María, de los terremotos y del coronavirus, a nombre de los cuales el gobierno ha recibido miles de millones de dólares, sin que estos reciban las ayudas necesarias. Todos necesitan un gobierno honesto e íntegro que trabaje para el bien común, para el beneficio de todo un pueblo y no para un partido o para unos pocos.

Podemos ganar. Los que se han abstenido en las últimas elecciones, los que se sienten defraudados y desencantados, y los que ya no se sienten representados por los partidos tradicionales, pudieran representar la mitad del electorado.

¿Qué necesitamos?

Necesitamos una visión clara de nuestro objetivo. ¡Nuestro proyecto es Puerto Rico! Necesitamos convicción. No bastan los buenos deseos, las opiniones o la simpatía. Necesitamos ideas claras, firmes y arraigadas en nuestra conciencia que dirijan nuestra acción y por las cuales estemos dispuestos a luchar y a sufrir.

Creemos en la dignidad fundamental de todos los seres humanos. Por esa razón vamos a gobernar para la protección y beneficio de todos, aunque discrepamos sobre ideas o conductas. Creemos en la vida y por lo tanto vamos a defender al niño no nacido hasta lo máximo permitido por la jurisprudencia. A los que enfrenten sus últimos días, los vamos a cuidar con respeto y compasión. No creemos en la eutanasia. Creemos en la familia como el contexto natural donde surge la vida, como la influencia más importante en la formación del individuo y como la protectora en los momentos de vulnerabilidad en la vida. Creemos en el matrimonio entre un hombre y una mujer como el mejor contexto para la crianza de nuestro mayor tesoro, los niños. Creemos en la comunidad y en la necesidad de empoderarla. Trabajaremos para ello. Creemos en proveer toda la ayuda posible para que los pequeños y medianos empresarios desarrollen sus ideas con libertad y sin estorbos mayores. Todo lo anterior, solo tiene sentido enmarcado en un gobierno honesto y responsable. Trabajaremos para establecer un gobierno que vuelva a recuperar su credibilidad frente al pueblo, al gobierno federal y al mundo.

También nos hemos convencido de que los que nos han gobernado crearon la deuda, quebraron los sistemas de retiro, quebraron las corporaciones públicas y crearon las condiciones para que nos impusieran la Junta de Supervisión Fiscal. Los que crearon el problema no lo van a resolver. Ellos viven del problema y son parte del problema. Para cambiar la dirección que lleva Puerto Rico necesitamos cambiar el gobierno de Puerto Rico.

Necesitamos pasión. La indignación ante el atropello y la injusticia, la compasión hacia los que sufren y el amor por aquellos que la vida ha traído a nuestro lado es lo que nos permitirá enfrentar con fuerza el sacrificio que tengamos que hacer para lograr nuestros propósitos, gobernar a Puerto Rico.

Necesitamos comunión, la solidaridad que surge de compartir propósitos comunes y de la convicción de que necesitamos el esfuerzo de muchos para lograrlos. La victoria será de todos.

Necesitamos inspiración. Nuestros actos van más allá de lo inmediato. Tienen consecuencias eternas. Algún día enfrentaremos al Creador, al que representamos cuando gobernamos con justicia y compasión. No gobernaremos para servirnos. Gobernaremos para servir a un pueblo sediento de justicia y esperanza.

Puerto Rico necesita que ganemos.

Podemos ganar; si lo creemos… si lo luchamos, si le metemos el corazón y con el poder del voto hacemos una cruz debajo de Proyecto Dignidad.

¡Vamos a ganar!

¡Que Dios bendiga a Puerto Rico!