Edgardo Cruz

En decisión 7-1 el Tribunal Supremo de Puerto Rico confirmó la determinación del Tribunal de Primera Instancia, para que se cuenten los votos que tienen cualquier variación del nombre del candidato por nominación directa de Guánica, Edgardo Cruz Vélez.

“En fin, en los casos ante nuestra consideración surge claramente de la papeleta que el elector quiso votar por nominación directa. De ninguna manera, puede decirse que sustituimos el criterio del elector, cuando lo que hacemos es adjudicar el voto a favor de la persona que ese elector escribió en la papeleta”, reza la resolución del Tribunal Supremo, escrita por el juez asociado Erick Kolthoff.

El candidato del Partido Popular Democrático (PPD) por la alcaldía de Guánica, Ismael “Titi” Rodríguez Ramos, había recurrido ante el Tribunal Supremo de la Isla para impugnar la determinación del juez Anthony Cuevas, quien ordenó que se cuenten los votos que tienen cualquier variación del nombre del candidato por nominación directa a esa alcaldía sureña.

El PPD insistía en que un voto por nominación directa está supeditado a los requisitos de nombre completo y marca válida, por lo que no podía contabilizarse.

“Lo que sugiere el peticionario es que esta Curia se aventure a interpretar, no la papeleta del elector que es a lo que se limita la doctrina de la intención del elector, sino su intención al interactuar con la máquina de escrutinio. Como ya hemos dicho, pueden ser múltiples las razones por las cuales un elector pudiera ignorar la advertencia que presuntamente le hace la máquina de escrutinio electrónico de una alegada deficiencia en su voto. Pero, lo realmente trascendental es lo que finalmente este expresó en la papeleta”, indica el escrito.

Aclara que la advertencia que hace la máquina al elector sobre alguna deficiencia al momento de emitir su voto es una programación diseñada en beneficio del elector y no para su perjuicio.

“Resultaría irónico que lo que está diseñado para asegurar que el elector no invalide su voto, termine siendo un obstáculo para poder evaluar su validez. En otras palabras, la máquina de escrutinio electrónico no tiene el propósito de ser la intérprete última de la voluntad del elector y mucho menos ser impedimento para conocerla”, reza el documento.

Agrega que no hay expresión más clara que la de escribir el nombre de una persona en la papeleta.