Seguro Social

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Los precios de los alimentos, electrodomésticos, automóviles y la gasolina están por los cielos, en gran parte debido a la pandemia, que ha provocado un aumento de la demanda de productos básicos después de que la economía empezó a reabrir.

Tanto así, que los consumidores estadounidenses enfrentaron un tercer aumento mensual consecutivo de los precios del consumidor el mes pasado, la última evidencia de que la rápida reapertura de la economía está impulsando el gasto en bienes y servicios que, en muchos casos, siguen escasos.

Los precios al consumidor subieron un 0.9% en junio desde mayo, y un 5.4% durante el año pasado, el alza de la inflación de 12 meses más pronunciado desde junio de 2008, según el Departamento de Trabajo.

Pero ese incremento, aunque duro para los consumidores, puede significar una buena noticia para beneficiarios del Seguro Social que podrían recibir un ajuste por costo de vida (COLA) del 5% en el 2022, el más alto desde 2008, y que podría significar un incremento mensual promedio de cerca de $77 de los beneficios mensuales.

“El ajuste por costo de vida sin duda será más alto que durante la última década, probablemente alrededor del 5% o más debido al aumento de precios”, señaló David Certner, asesor legislativo y director de Política Legislativa y Asuntos Gubernamentales de la Asociación Americana de Personas Jubiladas (AARP).

PREDICCIONES

Actualmente, las predicciones del COLA para 2022 oscilan entre el 4.5% de Moody's Analytics y el 6.1% de The Senior Citizens League.

Todos los cálculos son preliminares, y el ajuste definitivo dependerá de los cambios de precios que se efectúen entre julio y fines de septiembre. Por lo general, la Administración del Seguro Social anuncia el monto del ajuste anual, si lo hubiera, en octubre. El aumento de los beneficios suele cobrar vigencia en enero.

El cálculo más alto de ajuste por costo de vida se debe a la subida de precios durante el 2021, cuando un galón de gasolina sin plomo cuesta un promedio de $3.16, en comparación con los $2.20 del año pasado.

“Los precios más altos responden al descalabro que causó la pandemia”, explicó Mark Zandi, economista principal de Moody's Analytics. El año pasado, los precios de los autos usados aumentaron un 45.2% debido a que la oferta de autos nuevos se redujo drásticamente durante la pandemia.