Marisol se despide con estrella

Marisol Malaret aceptó sonriente el reconocimiento, que dedicó a su hija. >Carlos Rivera Giusti / EL VOCERO

Hace 47 años, la vida de Marisol Malaret fue transformada al convertirse en la primera puertorriqueña en conquistar la corona de Miss Universo, lo cual la catapultó con su esfuerzo y méritos a la televisión y al ámbito editorial. Casi cinco décadas después, al recibir ayer su estrella en el Paseo de la Fama de Puerto Rico, sin manifestarlo, se despidió del ámbito público.

La merecida distinción se le otorga por su trayectoria, no solo por hacer historia en 1970 como la primera reina universal puertorriqueña, sino también por sus años como conductora de televisión en ‘Noche de gala’ y su gesta como editora y directora de diversas publicaciones.

En entrevista exclusiva con EL VOCERO, explicó haber decidido hace 12 años alejarse del ojo público para darle paso a otros. Sin embargo, su hija, Sasha Stroman, la instó a aceptar la estrella y precisamente a ella se la dedicó.

“Fue un día maravilloso. Sasha como siempre es mi motivación y Santiago Villar es un gran amigo, que ha hecho algo de verdad valioso. Valió la pena porque me tocó con Ednita, que tanto trabajé con ella en ‘Noche de gala’; con Angelo, que ha hecho tanto por los artistas, y Juano, que fue uno de nuestros primeros hombres negros que llegó bien lejos”, manifestó quien estuvo acompañada por su esposo Frank Cué y amigos inseparables como Gladys Aguayo, Lilly Pérez y Osvaldo Hernández.

Malaret informó a EL VOCERO que esta fue su última aparición en un evento.

“Esta es mi despedida del ojo público porque ya tengo mi edad. Es bien bonito tener el amor de un pueblo, pero cuando uno quiere envejecer y de lo único que se acuerdan es que uno fue reina de belleza y no de nada más, es un poquito duro. Sí veo a mis amigos y salgo, pero las galas no existen, nada de grandes fiestas”, confesó.

En cambio, mantiene su vida privada junto a su esposo.

“Estoy cultivando mi lado humano para ser mejor persona. Ha habido muchas altas y bajas en la vida, que también uno puede aprender a valorar otras cosas, y saber quién está a tu lado porque no todo es maravilloso. Estoy contenta con la vida, con mi Dios y mi hija que me llena tanto”, comentó.

Asimismo, enfatizo que un certamen de belleza no es asunto de un solo día.

“Es una responsabilidad para toda la vida porque primero tienes que saber poner el nombre de Puerto Rico en alto y ahí no se acaba, eso es para todas (las reinas), es una responsabilidad de cómo te comportas y hasta cómo caminas para no hacerle daño a ese amor que te tienen y para ser ejemplo. Somos humanos y erramos, a veces nos caemos y cometemos errores, pero no pueden ser tan grandes que afecte eso por el cual una vez te aclamaron tanto, así que hasta el día que me muera o me vaya de aquí tendré esa responsabilidad”, recalcó Miss Universo 1970.

Cabe mencionar que Sasha no pudo asistir a la develación porque reside en Los Ángeles, donde es guionista de TBS. Incluso, Marisol contempla mudarse con su hija, si su esposo Frank acepta irse con ella.

“Sería de aquí a unos añitos y mira que amo mi tierra, pero ella está comenzando y no puedo decirle vente para Puerto Rico porque aquí no hay trabajo para ella, ni para su esposo que es arquitecto”, explicó.

También ayer, recibieron sus estrellas Ednita Nazario, Angelo Medina, Félix ‘Tito’ Trinidad, Daddy Yankee y póstumamente Juano Hernández y Roberto Clemente, para un total de 19 personalidades exaltadas, gracias a la gesta del empresario Santiago Villar, quien concretó su sueño del paseo en diciembre de 2015.

“Que tu gente te reconozca es algo bien grande”, estableció Daddy Yankee, quien agradeció el ser destacado junto a figuras que tanto admira como Trinidad y Clemente.

“Daddy Yankee es un producto hecho en Puerto Rico”, recalcó al tiempo que reiteró su decisión de mantener la Isla como residencia principal.